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En el capítulo final de la primera temporada de La música como pilar cultural e identidad, llegamos hasta un estudio cargado de historia y creación para conversar con Boris Reyes, músico y productor, nieto de Zalo Reyes, y una de las voces que hoy reflexiona activamente sobre el pasado, el presente y el futuro de la música chilena.
La conversación se da en un espacio íntimo la casa donde Boris creció rodeado de instrumentos y donde la música fue siempre parte de la vida cotidiana. Allí recuerda cómo su vínculo con el sonido comenzó desde muy pequeño, guiado por su abuelo, y cómo ese aprendizaje natural se transformó con los años en una vocación y en una misión artística.
Para Boris, la música va mucho más allá del éxito comercial. Es una experiencia emocional, una forma de transmitir recuerdos, generar identidad y conectar generaciones. En un contexto donde la industria muchas veces prioriza cifras y exposición, destaca la importancia de hacer arte desde la honestidad y el disfrute.
Durante el capítulo, reflexiona sobre el valor de las letras como testimonio de una época, la migración musical y la mezcla de culturas, el rol protagónico que hoy ocupan las mujeres en la música y las brechas que aún persisten dentro de la industria nacional. También aborda la necesidad de reconocer y cuidar los legados musicales,
entendiendo la música como una verdadera cápsula del tiempo.
Boris comparte además su experiencia al subirse a escenarios masivos interpretando el repertorio de su abuelo, describiéndolo como un acto de memoria viva más que como un rol protagónico. Cada show, dice, es una oportunidad para que el público vuelva a conectar con su propia historia.
Mirando hacia adelante, adelanta que se encuentra trabajando en nueva música propia, profundamente influenciada por la balada chilena, el piano y la guitarra, con la intención de rescatar sonidos que forman parte del ADN musical del país y proyectarlos hacia nuevas generaciones.
El capítulo cierra con un mensaje claro para quienes están comenzando en la música no confundir el arte con la fama, confiar en la propia voz y entender que el verdadero impacto está en emocionar a otros.
Con esta conversación, finaliza una dedicada a explorar cómo la música construye identidad, memoria y comunidad, dejando abierta la puerta a nuevas historias, sonidos y encuentros.
Entrevista completa aquí
Proyecto de Miklac Music, financiado por el Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional 2025. Disponible ahora en La música como pilar cultural e identidad.